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Federico Mayor Zaragoza: farmacéutico, profesor, poeta, Ministro de Educación en España en 1981 y director general de la Unesco entre 1987 y 1999. Hablamos con él con motivo de su visita a Badajoz para participar en una conferencia/debate que organizamos con el Presidente Rodríguez Ibarra.

Recordando sus años de Consejero y Ministro de Educación, ¿consideraba entonces que Extremadura era “la gran olvidada”?

No, yo creo que efectivamente, desde un punto de vista de gobernanza a escala nacional, Extremadura no ha tenido el trato que seguramente merecía; la prueba la tiene por ejemplo con la red de trenes de alta velocidad. Ahora, yo no creo que se pueda hablar de olvidada porque nosotros en el Ministerio, cuando yo tuve el honor de ser Ministro de Educación, la tuvimos presente en total igualdad. Es que, además, desde un punto de vista universitario no se puede imaginar otra cosa; o sea todos los seres humanos son iguales y todas las universidades tienen que tener la misma atención, y todas las ciudades la misma atención. Yo creo que estamos en deuda con los extremeños, si uno mira las hazañas que en un momento determinado hizo España, pues tienen un componente muy importante algunos extremeños y algunos habitantes de Badajoz. Por eso le digo, no creo que se pueda hablar de la gran olvidada, aunque sí que es cierto que ha habido algunos aspectos muy importantes en el progreso nacional de la península que no han tenido debidamente en cuenta los intereses de esta parte tan importante de España.

España es uno de los países, después de Italia y China, con más bienes culturales dentro de la lista del patrimonio mundial, pero, desde su punto de vista, ¿cree que son muchos los bienes culturales que la UNESCO ha dejado atrás en nuestro país?

Nosotros desde el punto de vista demográfico somos insignificantes al lado de China, con más del 1.000 millones de habitantes y con la superficie que tiene, pero, Italia y España vienen inmediatamente después, ¿por qué? También hay que tener en cuenta que han tenido un tipo de cultura que se ha expresado en algo que permanece a lo largo del tiempo, en monumentos, grandes espacios arqueológicos, grandes catedrales. En el caso por ejemplo de África eso no lo encontramos, no porque ellos sean menos creadores que nosotros, que lo son, si no porque la mayor parte de sus construcciones se hacían en madera y por tanto no ha tenido esta conservación. Yo creo que esto depende también de la capacidad de los países para hacer propuestas que sean excepcionales, esta es una palabra que es característica del patrimonio; en el patrimonio natural, cultural, mixto o inmaterial, tiene que tratarse algo que tenga un valor excepcional, porque si de repente todo el románico fuera considerado, pues llegaría un momento en que dejaría de ser una excepcionalidad. Tiene que ser siempre algo que culturalmente, desde un punto de vista de belleza natural o de importancia natural, sea absolutamente fuera de serie, excepcional.

Continuando con la UNESCO, ¿qué opina de las diez metas educativas establecidas?

Las metas establecidas en el año 1945 son un ejemplo formidable de lucidez, de clarividencia, de anticipación, porque eran gente que escribían la Constitución de la UNESCO con una gran tensión humana porque acababa una guerra, que había sido una guerra horrible de supremacismo, de fanatismo, dogmatismo…donde  había prevalecido siempre el pensar que una ideología o una religión o una raza eran superiores a las otras, era un disparate; en aquel momento hay un grupo de gente que, sobre todo alrededor de Norteamérica, del Presidente Roosevelt, el presidente demócrata de primer rango, hacen un gran esquema de multilateralismo. En aquel momento piensan que en este diseño tiene que entrar la salud, y se crea la Organización Mundial de la Salud, que tiene que ver sobre todo con que la gente pueda comer. Hoy van a morir miles de personas de hambre en el mundo y nosotros aquí despreocupados y pensando en otras cosas, la mayor parte de ellos son niños de 1 a 5 años de edad, y en el mismo, en estas 24 horas, vamos a invertir más de 4.000 millones de dólares en armas y gastos militares. Lo digo porque en aquel momento, la lucidez de decir: lo primero es crear la FAO, para que todos tengan la posibilidad de tener una nutrición adecuada; la UNESCO para la educación, la ciencia, la cultura y la comunicación, y se crea una Organización Internacional del Trabajo; una gran organización, un gran fondo para la Infancia que es muy importante, UNICEF; un fondo para el desarrollo. Digo todo esto para que se sepa que, en aquel momento, sí que se sabía muy bien lo que se necesitaba en el mundo. La UNESCO en su artículo primero dice: “los educados son los que son libres y responsables”, esto es educación para que cada ser humano aprenda a reflexionar y aprenda a imaginar, a innovar, a anticiparse, a crear, es que cada ser humano es un creador, ¡qué maravilla!, esta es nuestra esperanza, y un creador no tiene por qué reproducir nada de nadie ni actuar al dictado de nadie, ni dejarse convertir por dogmas o por fanatismos; esto es educación y lo confundimos con frecuencia.

Llegan los informes PISA, por ejemplo, que tienen también aspectos favorables, yo no lo niego, pero cuando hablamos de educación, hablamos de educación no de capacitación, y a mí no me pueden decir que una buena educación implica que ahora los niños sepan inglés, además de castellano, o que sepan otras lenguas, o que sepan más matemáticas o química; un niño puede saber mucha química o un químico puede saber mucha química y ser un perfecto maleducado. Educación es ser libre y responsable, ser una persona que es capaz de pensar, de imaginar, de crear, de actuar por sí  mismo, de tener un comportamiento cotidiano en virtud de unos referentes que él mismo elige, esto es educación; por tanto tenemos todos que reflexionar sobre esto y tenemos que decir: no señores, no queremos que nos hablen más de educación como algo que es aprender unos idiomas o unas tecnologías o saber manejar muy bien la informática, no, esto es capacitación. Cuando yo era Director General de la UNESCO, creé una gran comisión pedagógica que apoyó gente de todo el mundo, porque lo primero que tenemos que pensar es que haya gente de todo el mundo, y la presidió el que entonces era Presidente de la Comisión Europea, Jacques Delors, ¿cuál era la conclusión? Educación es aprender a ser un ser humano que actúa por sí mismo, que es capaz de decidir por sí mismo, que actúa al dictado de nadie. Después, aprender a conocer, porque es muy importante conocer, aquí otra de las distinciones que tenemos que hacer, conocimiento e información no es lo mismo. Aprender a hacer, una vez que conoces, ya puedes hacer; y añadir otra que es muy importante, aprender a vivir juntos, aprender a darnos cuentas de todos somos iguales en dignidad, que no hay discriminación por razón de hombre o mujer o de sensibilidad sexual, o ideológica, o de creencias, o etnias, que no influya nunca más el color de piel; todos los seres humanos iguales en dignidad. Esto es educación.

En una de las entradas de su blog, “La fuerza de la palabra”, habla del cambio climático y de la necesidad de dejar de hacer diagnósticos y de pasar a la acción. ¿Qué medidas concretas según usted habría que tomar?

Las medidas concretas las venimos diciendo desde hace muchísimos años, esto es la manifestación de que en el mundo hay una serie de grandes poderes que a veces no son poderes estatales, ahora mismo nos encontramos en buena medida en manos de grandes consorcios técnicos, industriales…algunos de ellos militares, que son los que mandan en el mundo. No nos engañemos, póngame usted la relación de Oxfan Intermon  sobre los grandes poderes del mundo y verá que allí están las grandes firmas de los consorcios bélico-industriales, sobre todo los de Estados Unidos, y allí está Google…Es que tenemos que tener en cuenta que hoy la figura del Estado de Nación ha sido sobrepasada por estos grandes gigantes, y lo que tenemos que procurar es que no manden ellos sino que mandemos nosotros. Para mandar nosotros lo que no podemos hacer es estar en manos de unos presidentes republicanos de los Estados Unidos, los demócratas es distinto pero los presidentes republicanos de los Estados Unidos nunca han querido el multilateralismo. Una de las cosas que me canso de proponer es el multilateralismo, todos juntos sí. El multilateralismo, representado por la UNESCO, en el año 1947 ya creó la Unión Internacional para la conservación de la naturaleza, ya creó un programa internacional geológico, otro hidrológico, otro oceanográfico, los océanos son los dos tercios de la piel de la Tierra, es que casi todo es agua; nosotros los seres humanos estamos aquí todos concentrados en un tercio, pero los otros dos tercios son agua. Nos estamos cargando la capacidad del mar para la recaptura de los gases con efecto invernadero, del anhídrido carbónico. Pues esto hace ya años, en el año 1970, ya hubo una gran institución internacional que se llamaba Club de Roma, que tenía un líder que se llamaba Aurelio Peccei, que escribió un libro, que en aquel momento recuerdo que nos lo pedían, que se llamaba “Los límites del crecimiento”, ya estaba diciendo ¡ojo!, no sigamos creciendo económicamente con el dichoso producto interior. El PIB solo te habla del crecimiento económico que va a parar siempre a los mismos bolsillos, tenemos que hablar de desarrollo humano, de desarrollo sostenible. Todo esto lo digo porque han pasado los años y llega el año 1979 y la academia de ciencias de los Estados Unidos dice que ya no se hacen más diagnósticos, que hay que actuar, porque no solo está aumentando la emisión sino que está disminuyendo la capacidad de captura por los océanos. Se creó una fundación, a mí me gusta decir las cosas por su nombre, esta fundación era de una gran firma petrolífera, ExxonMobil, y se creó para pagar a pseudocientíficos que dijeran que todo eso no era verdad.

Los diagnósticos ya los tenemos, ahora, de una vez por todas hay que actuar y para actuar tiene que ser a través de un sistema multilateral. Esto solo lo puede arreglar otra vez unas Naciones Unidas muy fuertes. Pero lo que no podemos hacer es aguantar a un señor que se llama Donald Trump que en el mismo momento en que lo nombraron dijo que no pondrá en práctica los acuerdos de París sobre cambio climático ni los objetivos de desarrollo sostenible. No se puede tolerar, ¿por qué estamos tolerando esto? Yo ya tengo muchos años, pero hay que pensar precisamente en la gente joven. Yo ya veo que los gobernantes varones, hasta ahora, no han sido capaces pero tenemos a las mujeres, las mujeres han sido capaces en el Me too de hacer un gran movimiento mundial, y ahora los jóvenes están también haciendo un gran movimiento, pues quizás esto sea la solución. Quizás sean los jóvenes y las mujeres los que digan “nosotros somos los pueblos”, porque la carta a las Naciones Unidas empieza diciendo “We the peoples”, no empieza diciendo nosotros los estados…Los hombres no hemos sido pueblo, eso está más claro que el agua, pero ahora quizás la mujer sí que lo sea, y quizás los jóvenes digan que no existe un planeta B. A mí me ha encantado ver a los jóvenes salir y decir lo que durante tanto tiempo estábamos preconizando que se dijera pero no había manera, falta liderazgo a escala mundial y este liderazgo quizás ahora lo adopten, como digo, los jóvenes y las mujeres.

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